Con Andrés Manuel ¿seguimos igual o peor?

Con Andrés Manuel ¿seguimos igual o peor?
Desde el Balcón
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A punto de cumplir un año de gestión, seguro que Andrés Manuel López Obrador ya tiene su balance como Presidente de la República y también podemos adelantar que dirá este 1 de diciembre a los “cuatro vientos” que es positivo y que esta “feliz, feliz…” con su trabajo de hacer de México “la cuarta transformación”.

El Presidente se refiere indiscutiblemente, que sus programas sociales implementados se están cumpliendo como la pensión de adultos mayores, Jóvenes Construyendo el Futuro, Sembrando Vida y Becas para estudiantes de nivel media superior, pero poco habla de los temas que todavía no puede enfrentar: economía e inseguridad.

Es evidente que nuestra economía está estancada, que los hogares mexicanos resienten el atorón, sobre todo cuando se trata de ir al mercado y que el Gobierno federal, aun anunciando su programa de infraestructura para el siguiente año, no sabe cómo salir adelante y se mantiene sin meter las manos.

Concluirá el año pregonando sus logros, pero en realidad esperamos que entrando el 2020, los mexicanos tengamos un mejor horizonte, a pesar de que tendremos de entrada la “cuesta de enero”; un verdadero reto para todos.

No obstante, creemos que la economía está igual a como la dejó Enrique Peña Nieto, nada que contra en sus últimos dos años.

Pero lo que más nos tiene preocupados con el “santo en la boca”, es la terrible inseguridad que se percibe en todo el país y también en la Ciudad de México en donde exponencialmente la delincuencia se desató.

De acuerdo con autoridades, este año se han registrado 25 mil, 890 homicidios dolosos con los estados de Guanajuato, Baja California, Estado de México, Jalisco y Chihuahua como los de mayor incidencia.

Y tristemente, el presidente Andrés Manuel López Obrador se aferra a su estrategia de “abrazos, no balazos”, que hasta ahora sigue sin funcionar, en lugar de darle poder a las fuerzas armadas para enfrentar al crimen organizado.

Este pensamiento (abrazos, no balazos) está marcando hasta ahora su gobierno tras la detención de Ovidio Guzmán en Culiacán el pasado 17 de octubre.

El hijo del narcotraficante “Chapo” Guzmán fue capturado, pero en cuestión de horas fue liberado por las mismas fuerzas militares que lo detuvieron, para proteger a la población que se veía vulnerada por el gran movimiento de sicarios que había en la ciudad tratando de proteger al delincuente ante la eventualidad de que las autoridades lo fueran a sacar del estado.

La decisión trajo un gran número de críticas de todos los medios de comunicación y López Obrador respondió a los días siguientes que su decisión fue para proteger a la población.

Son varios los sucesos sangrientos los que alarmaron a la sociedad en este agonizante año, pero lo más inhumano sucedió en los límites de Sonora y Chihuahua, al norte de estos estados, cuando un grupo armado mató a seis niños y tres mujeres de la familia LeBarón el pasado 4 de noviembre  y hasta ahora, las autoridades todavía no informan sobre las investigaciones.

De tal forma, que Andrés Manuel López Obrador tiene pendientes con la sociedad mexicana y claro que nos hemos referido a la economía y seguridad.

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