Mariano Jiménez, la importancia de quienes no recordamos

Mariano Jiménez, la importancia de quienes no recordamos
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Los héroes silenciosos de la historia son muchos, varios de ellos han perdido la vida en importantes hechos que han cambiado el rumbo de un país, trascendiendo hacia toda la humanidad. 

José Mariano Jiménez fue uno de estos personajes cuyo nombre no es demasiado conocido ni reconocido, pero entregó su vida durante la Independencia de México, no sin antes haber ayudado de manera invaluable al resultado final.

Si la lucha por la Independencia de México fuera un rompecabezas, Mariano Jiménez, como muchos otros héroes invisibles, sería una de las piezas de un solo color que forman el cielo, el pasto o el fondo, mientras los héroes que recordamos honoríficamente cada septiembre, representarían los rostros, los detalles, en fin, el mensaje del rompecabezas en sí; eso hace especial e irremplazable a cada persona que lucho hasta el último aliento durante la Independencia o cualquier otro momento históricamente trascendental, como Mariano Jiménez, quien nació un día como hoy: 18 de agosto, pero de 1781, y moriría 30 años después, hombro a hombro con Allende, Aldama y Santa María.

Nació en San Luis Potosí e ingresó al Colegio de Minería de México, donde se graduó en 1804. La entrega hacia su país lo llamó cuando, en septiembre de 1810, se enteró del Grito de Dolores y no dudó en unirse y ofrecer su entero apoyo. Una combinación de inteligencia y dedicación le abrieron el camino y en poco tiempo, Mariano se convirtió en Coronel y, más tarde, a Teniente General.

Destacó en muchos movimientos y batallas, como en la victoria del Monte de las Cruces, él fue quien dirigió al ejército insurgente cuando obligaron a Trujillo a abandonar Atenco, participó también en la defensa de Guanajuato y, finalmente, fue comisionado por Hidalgo para solicitarle al Virrey Francisco Venegas la entrega pacífica de Ciudad de México. Este intento fue rechazado y el Virrey atacó Guanajuato y derrotó a los patriotas, obligando a los insurgentes a refugiarse al norte del país.

Mariano Jiménez, junto a sus compañeros de batalla, fue capturado en el intento de llegar al norte y lo trasladaron a Chihuahua, donde fue fusilado junto a Hidalgo, Allende y Aldama, el 26 de julio de 1811.

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