El yucateco que juega con fuego en Quintana Roo

El yucateco que juega con fuego en Quintana Roo
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Fuera de proporción, riesgosas y sin razón de ser, la simple intención de implementar las mal llamadas supuestas autodefensas en Quintana Roo, implica un grave riesgo para la imagen de esta próspera región turística.

Un empresario yucateco de dudosa reputación se ha propuesto desafiar al gobierno estatal y juega con fuego al declarar que a partir del 27 de junio de 2017, para él  "día histórico", se forma el primer grupo de autodefensas en Quintana Roo.

Incluso esto se puede convertir en un asunto en el que deba intervenir el Gobierno Federal, dada la importancia que tienen para México los recursos económicos que dejan los visitantes de todo el mundo en sus  centros recreativos y de descanso, además de la enorme inversión que se hace permanentemente para promocionar la imagen de los mismos en ferias internacionales de turismo.

El caso es que este sujeto, notablemente alterado y vociferando insultos viscerales, carentes de sustento, mismos que ya se ha cansado de replicar en medios incluso nacionales que anteriormente le concedían espacios, el yucateco Carlos Mimenza Novelo,  difundió en días pasados a través de un video subido a las redes sociales la creación de un grupo de autodefensas en el Estado de Quintana Roo.

En dicho mensaje, el yucateco Mimenza se dedica a manchar la imagen de Quintana Roo y arremete contra varios funcionarios del actual gobierno del estado, tachándolos de corruptos, incapaces y débiles, sin presentar algún dato concreto o prueba que soporte sus temerarias acusaciones o al menos trate de explicar los motivos de su inconformidad.

Culpando irresponsablemente al actual Gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González, de encabezar el Nuevo Cártel de Quintana Roo, como provocador de la inseguridad que se vive en la entidad, el instigador Mimenza nunca dice cómo ha sido que la actual administración ha generado las circunstancias a las que hace referencia.

Precisamente por no poder sustentar sus dichos y acusaciones, varios medios ya le retiraron la oportunidad de continuar difamando sin pruebas.

Quién sabe qué callo le pisaron a este yucateco, o qué interés le perjudicaron al hoy repentino defensor de los derechos  de los quintanarroenses, quien de pronto vio toda una serie de injusticias e irregularidades y notó corrupción por todos lados.

Probablemente su apuesta era por otra preferencia política, o tal vez antes le permitían operar a sus anchas algún negocito que hoy ya no le resulta rentable, porque de repente se convirtió en un pretendido prócer de la transparencia, pero al parecer le está buscando tres pies al gato porque su historial no parece muy probo y en el pasado se ha rodeado de personajes hoy sumidos en graves problemas con la justicia.

Jugando con fuego, menospreciando a elementos de corporaciones policiacas y poniendo en entredicho la integridad y honestidad de de las instancias jurídicas y administrativas,  en un ofensivo desafío a las instituciones y además sin decir quién lo respalda, porque por sí mismo este sujeto no tiene convocatoria, ni  representatividad ni liderazgo alguno.

De hecho, diversas cámaras patronales y agrupaciones empresariales y comerciales se han deslindado de este improvisado justiciero que dice representar a toda la ciudadanía. ¿?

Ahora resulta que cualquier ocurrente puede formar su grupo de autodefensas a capricho, constituyendo grupos marginales, fuera de la ley, utilizando la imagen del michoacano Mireles, quien sí encabezó un grupo armado en Michoacán, bajo circunstancias totalmente diferentes y añade en el video el discurso de un menor de edad, en otra clara muestra de manipulación.

Esto es algo que en Quintana Roo no se justifica porque en general prevalecen el orden y el respeto a las leyes, a pesar de que se han suscitado algunos eventos lamentables que han afectado a este destino turístico internacional, maltratado y saqueado por las dos anteriores administraciones priistas.    

Si bien estamos a tiempo y hay que poner mucha atención en los temas de seguridad, en la entidad no se observa ni se sufre un clima o un entorno de violencia generalizada ni incontrolable.

El cada vez más próspero auge turístico y la llegada de visitantes con divisas suelen ser un suculento atractivo para los delincuentes, quienes buscan dominar una plaza siempre codiciada para la oferta de mercancías y ejecución de actividades fuera de la legalidad.

Sin embargo, esta desconfianza a la autoridad y el desprecio por la capacidad y honestidad de los cuerpos policiacos y de diversas instituciones gubernamentales, en nada abonan a establecer un clima de control y certidumbre que transmita tranquilidad a la población y a los turistas que esperamos recibir en un estado de eminente vocación turística, sino por lo contrario, el hecho de estar permanentemente enviando señales de falsa ingobernabilidad, insultando a quien legítimamente fue elegido por los ciudadanos de Quintana Roo y lanzando mensajes a los medios de que existe una administración corrupta sin tener siquiera un indicio o prueba alguna, lo único que genera es confusión entre la ciudadanía, proyectando hacia afuera una imagen negativa de este maravilloso estado.

Hay que tener mucho cuidado con este tipo de provocadores que no tienen ni idea del daño que pueden ocasionarle a Quintana Roo, porque es muy peligroso  generar algo que luego no puedan contener y se les salga de control, ya que su motivación desestabilizadora y las razones de estas irresponsables iniciativas, a todas luces buscan operar sin control ni coordinación, pues desde su surgimiento ya están ofendiendo a las autoridades en una clara postura de agresión, en lugar de convocar a la participación propositiva, al  diálogo y a la colaboración, pretendiendo adquirir un impune poder fuera de toda lógica institucional.

Hay formas y conductos adecuados para manifestarse y no parece ser poniendo en riesgo el prestigio de Quintana Roo, ni insultando a funcionarios e instituciones, la mejor manera de resolver la problemática local.

En todo el país hay inconformidad por la corrupción imperante, surgida sobre todo de gobiernos priistas, pero los mismos legisladores federales han ido postergando las decisiones para aprobar los nombramientos faltantes en el Sistema Nacional Anticorrupción, la única vía para acotar a tanto ladrón que llega al poder a servirse con la cuchara grande.

Por fortuna, en Quintana Roo la gente se dedica a trabajar y no tiene tiempo para distraerse con mitoteros pendencieros que pretenden llamar la atención.