Negligencia, corrupción e ineptitud, sello de la gestión de Ruiz Esparza al frente de la SCT

Negligencia, corrupción e ineptitud, sello de la gestión de Ruiz Esparza al frente de la SCT
El Trapecio del Poder
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*Este gris funcionario se ha vuelto un lastre para la administración de Peña Nieto

*Su continuidad al frente de esta importante dependencia se ha vuelto insostenible

*Pifia tras pifia del soberbio funcionario, que ya no sabe si culpar a la "lluvia atípica" o a los constructores y proveedores, pero sigue acumulando errores que terminan en lamentables tragedias

 

La cartera de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, sector estratégico del gobierno federal, se encuentra en manos de un funcionario que se ha cansado de mostrar su incapacidad sin que lo llamen a cuentas.

El Presidente Peña Nieto debe estimarlo mucho o de plano deberle infinidad de favores, porque de otra manera no se explica que lo siga manteniendo en ese importante cargo, tras tantas muestras de ineficiencia.

El horno no está para bollos y se siguen cometiendo errores garrafales que evidencian que vale más el amiguismo y el compadrazgo, que la responsabilidad, la preparación y la capacidad para ocupar cargos públicos.

Faltaba más, para eso son los amigos, máxime los que han generado grandes ganancias personales con negocios fructíferos y han mostrado su solidaridad y su enorme capacidad de traer recursos millonarios desde la campaña presidencial,  sin importar los compromisos que se establezcan, al fin "va a haber para todos", para dar y repartir, faltaba más.

Qué pena, pero en el caso de esta dependencia el asunto ya se pasó de tueste porque las omisiones e irresponsabilidades de estos inútiles ya han costado vidas humanas.

En mayo de 2013 el desgajamiento de un cerro en el km 70 de la autopista México-Querétaro, en eterna reparación, por cierto, cobró la vida de siete personas y la vía estuvo cerrada por más de doce horas, con miles de afectados atrapados en sus autos sin poderse mover ni para adelante ni para atrás, sin que autoridad alguna apoyara o informara lo que estaba sucediendo, pero eso sí, los funcionarios de CAPUFE andaban de vacaciones y viendo la final del futbol mexicano.

Por otra parte, la complacencia de las autoridades con los transportistas que se empeñan en correr a velocidades criminales en camiones de doble remolque ha ocasionado incontables desgracias sin que pongan un alto a tanta barbaridad, pero las casetas de cobro no paran de incrementar sus voraces cuotas, sobre todo cuando se avecinan periodos vacacionales.

Una tras otra se han venido desencadenando las fallas en este sector, en el que se suspendió la construcción del tren México-Querétaro con pérdidas millonarias para el país.

A esta desprestigiada dependencia también le tocó coordinar el asunto de la conversión de la televisión analógica a la digital, para lo cual que tomó la brillante decisión de repartir millones de aparatos receptores, en lo que se gastaron cantidades insultantes del dinero de los mexicanos, sin aclararnos a quién se le compraron las famosas pantallas, porque se rumora que hasta la familia de la Primera Dama está metida en este negocito de siete u hasta ocho ceros.

Además, en días recientes se supo que los encargados de este programa no saben dónde están más de 400,000 unidades de estos aparatos.  Qué descaro, no tienen llenadera.

Del nuevo aeropuerto, ni hablar, es el atraco del siglo, donde se han refugiado otros célebres protagonistas de la banda priista, para no quedar al margen del gran negocio, a sabiendas de que hay graves inconsistencias en el proyecto, comenzando desde el terreno inapropiado.

¿Cuándo pararán de robar en la dependencia que encabeza Ruiz Esparza ?

Ahora, con la desgracia ocurrida ayer en el tramo supuestamente exprés de la carretera México-Cuernavaca, el Presidente tiene en la mesa una espléndida oportunidad para despedirlo y de pasadita llamarlo a cuentas ante tanta irregularidad.

Ya que son especialistas en ignorar y menospreciar a la ciudadanía, veremos si hay voluntad para hacer por fin  las cosas como se debe. A ver si Peña Nieto se olvida de sus amiguitos y cómplices y decide legitimarse aunque sea un poco, de cara a la recta final de su nefasta gestión.

Por suerte, el PRI sabe bien que no hay forma de que pueda continuar en la Presidencia para el próximo sexenio, lo que al menos otorga esperanzas a la gente porque cada vez faltan menos días para que se vayan del poder. 

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