¿En dónde quedó "el PARTIDAZO”?

¿En dónde quedó  "el PARTIDAZO”?
El Trapecio del Poder
Tipografía

La soberbia, la insultante y descarada corrupción, aderezadas con el cinismo y  la impunidad de muchos de sus representantes y funcionarios en el poder, son sólo algunos de los motivos de la debacle que vive el PRI en la actualidad.

Atrás quedaron los triunfalistas festejos por su regreso a Los Pinos y la firma del Pacto por México: el PRI está en ruinas.

El PRI está muerto hace mucho y no se lo han avisado.

Agradézcanle a la Casa Blanca de la Presidencia y a la Estafa Maestra de  Rosario Robles, al socavón de Ruiz Esparza, a los grotescos desfalcos de los Moreira y  los Duarte, sin olvidar a Yarrington, Roberto Borge y a Sandoval de Nayarit, por mencionar solo a algunos de estos sinverguenzas vividores del sistema.

Y lo peor aún está por venir el  próximo 1 de julio, fecha en que nada bueno se augura para el desprestigiado instituto político que ya no siente lo duro sino lo tupido.

La fallida estrategia de enviar como candidato presidencial a un ingenuo funcionario, un tecnócrata con buena reputación y sin antecedentes de corrupción, pero carente de tablas como político, terminó  por llevar al tricolor a hundirse en la contienda al operar la maquinaria gubernamental para denostar a Ricardo Anaya, candidato frentista, en su disputa por el segundo lugar para luego intentar captar la atención del electorado cacareando una supuesta lucha entre dos.

No le resultó al PRI tal jugarreta y los incontables esfuerzos del saliente presidente del partido, Enrique Ochoa Reza, un corriente bravucón de barrio que no perdió oportunidad de asistir a cuanto foro lo recibieran, para insultar y menospreciar a los demás contendientes con su desgastado discurso de que tenían la experiencia y el apoyo de la gente para seguir gobernando México. Nada más falso. Si algo consiguió el PRI en este sexenio fue unir a México, pero en su contra. El hartazgo sin precedentes y la imagen de la gestión priista por los suelos se los han ganado a pulso.

La ciudadanía, que se siente engañada y desfalcada, no quiere saber nada del PRI.

Eso es precisamente lo que tiene a López Obrador al frente de las preferencias para llegar a ocupar la Presidencia de la República. Un país prácticamente en manos del hampa, en el que existen más de 70 ejecuciones diarias, con la mitad de la población en situación de pobreza y en el que privan el desorden, la falta de respeto a la autoridad y en el que se han perdido los valores y principios básicos.

Por eso el golpe de timón en el PRI. Aunque tardío, el cambio de dirigencia responde a la intención de rescatar lo que sea. De lo perdido lo que aparezca, dicen por ahí. De las nueve gubernaturas estatales en juego, es muy probable que pierdan ocho, sino es que todas.

La llegada de René Juárez Cisneros, un operador del equipo de Osorio Chong, arriba a la campaña con un ánimo de diálogo y una retórica diferente. Ya se vio en sus primeros encuentros con la prensa y con otros representantes de candidatos. Ha mostrado que trae línea directa de negociar posiciones y aliarse de facto con el único que hoy por hoy puede impedirle el paso a López Obrador.

En su momento, el PRI inclinará la balanza de su voto duro, de su estructura territorial, en contra de MORENA, cuyo dueño dicho sea de paso,  se ha empeñado en convertirse, ooootra vez,  en su propio enemigo, enemistándose con la iniciativa privada y aferrándose a temas controvertidos que le restan votos, como sus alianzas con Napito y Elba Esther, amén de su necedad por cancelar la construcción del nuevo aeropuerto cuando el rubro turístico es el futuro de México, sin contar sus insistentes intenciones de empoderar nuevamente a los maestros devolviéndoles el control de la educación nacional y las amenazas de cancelar contratos de la reforma energética.

En las próximas semanas veremos cómo se va agudizando la polarización de las dos opciones restantes, con reales posibilidades de acceder al poder, porque gane quien gane, este proceso electoral dejará un México dividido que habrá que restaurar con inteligencia, tolerancia y voluntad propositiva a partir del 2 de julio.

Esperemos que prevalezca el amor por México y se impongan la prudencia y la sensatez.

Nuestros Columnistas

Sidebar - Interiores - Microsoft