Carta de un niño de seis años, a su padre delincuente

Carta de un niño de seis años, a su padre delincuente
Redacción...es
Tipografía

Hoy me levanté como otro domingo cualquiera, con la diferencia de poder verte en éste tu día, el día del padre; hoy me sentí más animado que de costumbre, ya que los fines de semana solo te veo algunas horas porque prefieres estar con tus amigos hablando de “negocios”; negocios que según tú, les van a dejar mucho dinero y sin trabajar mucho; te van a sacar de pobre para siempre y muy animado te veo tomar cervezas y fumando cigarros que no tienen marca y huelen muy feo.

Hoy quise acercarme a ti, pero mi mamá me quitó de la cama y con un golpe me dijo que no te despertara. Así lo hice y esperé a que te levantaras; estuve así por mucho tiempo y cuando eran casi las tres de la tarde, por fin abriste los ojos, me dio un gusto enorme verte, ¿pero sabes qué papá? ¡olías muy feo! era una mezcla entre humo a cigarro, de esos que a veces preparas y a cerveza, que según pude ver, entre tú y tus amigos se tomaron 15 caguamas.

Quise abrazarte para ser el primero en felicitarte en el día del padre ¡y me rechazaste!, ¡no sé qué hice mal para que me aventaras y me hayas dicho que no fuera puto!, no entiendo qué es ser, ni qué significa la palabra puto, pero creo que es algo malo porque me lo dices siempre que estás enojado.

Mi mamá al escuchar que me regañabas, me gritó: “¡Juan Manuel! ¡Deja de molestar a tu padre con tus pendejadas y mejor ve, corre a la tienda y compra la cerveza de tu padre que ya va a almorzar!”.

columna adolfo redaccion es carta de un nino de seis a su padre b

Pasé al buró que esta junto a tu cama y al querer tomar el dinero para comprar tu ´chela´, como le llamas, me tomaste de la mano y me dijiste: “¡No seas pinche rata cabrón!, ¿cómo que chingándole el baro a su propio padre?, ¡a ver, Leonor, Leonor!, ¿dónde estás carajo? ¡ven a llevarte a tu pinche hijo transa y ve tú a traerme mi cerveza, ándale!”.

Antes de que llegara mi mamá, salí corriendo a la puerta de la vecindad, porque si la esperaba, seguro que me llevaría otra golpiza como sucede cada ocho o tres días, ¡siempre lo mismo!, te despiertas molesto, me pides mandados, y luego sin saber porqué, ¡me pegas! Golpes que casi siempre los recibo en el mismo sitio y por este motivo, ya no me causan tanto dolor. Lo que no me gusta mucho, es el color morado ya casi negro que me dejan tus trancazos, ¡pero sé que aún así, tú me amas porque soy tu hijo!

Aquí sentado en la banqueta, miro cómo pasan papás e hijos tomados de la mano y alegres hablan de lo que comprarán para comer en familia, a quién visitarán o simplemente ya se dirigen a sus casas llevando el pastel para compartirlo con las visitas.

Me siento triste de no poder hacer lo mismo que hacen mis amigos con sus papás, que siendo igual de pobres que nosotros, ellos sí van por la calle en familia y no como nosotros cada quién por su lado; pero también me siento contento, porque sé que cuando se haga realidad ese gran “negocio” que vienen planeando tus amigos y tú, podremos comer algo rico, compraremos tu pastel y lo comeremos en familia y con amigos, como hoy lo hacen los vecinos en el día del padre.

columna adolfo redaccion es carta de un nino de seis a su padre c

Ojalá que para tu festejo del año que viene, ahora sí te pueda abrazar y besar, sin que me digas que soy puto; me puedas platicar sobre tu trabajo y a lo que te dedicas, como lo hacen los papás de mis amigos. Ya no te quiero ver enojado, mejor ponte alegre como cuando tomas tus cervezas y fumas tus cigarros que huelen muy raro.

Hoy aquí solo, en esta banqueta, viendo a los niños de mi edad ser felices con sus papas, espero el siguiente día del padre para poder decirte lo que no me has permitido: “¡Felicidades papá! ¡Te quiero mucho!; y si no has logrado hacer ese, tu gran negocio, ¡no te preocupes!, ¡si me dices cómo, yo te voy ayudar! ¡Te quiero mucho papá! ¡Feliz día del padre”.

P.D. ¿Cuántas historias iguales o semejantes habrán sucedido en el pasado del día del padre? Por el bien de todos, que hayan pocos, principalmente por los niños de hoy, que para bien o para mal, ¡serán los padres de mañana!

@aperezguardado

Nuestros Columnistas

Sidebar - Interiores - Microsoft