¡No más princesas indefensas!

¡No más princesas indefensas!
Redacción...es
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Uno de los fenómenos sociales que se viene presentando con mucha frecuencia en México y en el mundo, es la agresión física de las mujeres hacia los hombres.

Las cifras con relación a esta problemática no reflejan con claridad el impacto que ya presenta este síndrome; hombres golpeados por mujeres.       

Las denuncias hechas por hombres son casi nulas, pues es evidente que si una mujer que se presenta ante el ministerio público para hacer una denuncia en ocasiones es sometida a todo tipo de burlas, imaginemos qué no sucederá con los hombres ante la autoridad, manifestando su queja por violencia física por parte de su pareja.   

Un hombre maltratado es aquél que es agredido de manera física y/o verbal por su esposa, sus hijos o por quienes conviven con él, en especial por su cónyuge.

Por el tipo de sociedad en la que vivimos, la que habitualmente suele ser golpeada es la mujer; por ello a un hombre le cuesta aceptarlo y admitirlo. Sin embargo, los hombres están sujetos a los mismos tipos de abuso que las mujeres, con la agravante de que si lo comenta o lo denuncia, será señalado de poco hombre, maricón y demás epítetos que pongan en duda su virilidad y masculinidad.

Las formas más acostumbradas de maltrato femenino hacia el hombre son: humillación; aislamiento familiar y social; abuso económico, celos infundados e indiferencia afectiva.

Otro de los modos de resolución para algunos divorcios, es el de la violencia psicológica practicada hacia los hombres, sobre todo, cuando se percibe la dificultad para mantener los vínculos o contactos afectivos con los hijos.

Si se hablara del maltrato físico y psicológico hacia las personas independientemente de su sexo, se avanzaría considerablemente.

No hay que dar por hecho que dentro del ámbito familiar no solo existe la mujer maltratada, ahora también son los hombres maltratados.

En varias naciones, entre ellas algunas del continente americano, el número de hombres que son objeto de maltrato de sus parejas, es usualmente similar al de las mujeres, cuando no sea mayor.

Esta manera de violencia se refleja en la autoestima del varón y en función de sus características de personalidad irá minando su justipreciación.

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Ante el maltrato, la mayoría de los hombres tienen una actitud silenciosa, no lo verbalizan y no se exponen por temor al rechazo familiar, social y de la autoridad -que en teoría- debiese apoyarlo en esa circunstancia.

La sociedad actual alienta este silencio, ya que no es consciente o es escéptica del maltrato que sufren muchos hombres por parte de su novia, esposa, concubina o pareja.

El elemento básico en el deterioro del hombre, es el miedo a la ridiculización, aislamiento y a la estigmatización, debido a que no se ajusta al estereotipo social de una masculinidad creada por la sociedad.

Es urgente romper el silencio y solicitar ayuda a un psicólogo experto en el trato a hombres maltratados por su pareja.

En los Estados Unidos, el número de hombres maltratados por sus esposas supera al de las mujeres golpeadas por sus maridos.

Mientras que en España, este problema se encuentra a la par, lo que ha motivado a un grupo de hombres españoles a crear una  plataforma institucional con el objetivo de revertir esa tendencia.

Los hombres maltratados no se atreven a denunciar esta anomalía, porque lo ven como algo que puede deteriorar su hombría.

La percepción común es que los hombres nunca son las víctimas de la violencia doméstica. Para resolver este problema se debe liberar del tabú, en el que se piensa que solo la mujer es la agredida, y de esta manera tener un acercamiento y perspectiva más equilibrada del problema.

Como suele suceder en los problemas de violencia intrafamiliar, la situación cada día empeora más y las agresiones aumentan. Si bien cuando se habla de violencia familiar suele pensarse en la agresión física, el maltrato verbal y psicológico,  muchas veces es más doloroso de lo que se piensa.

Los varones maltratados constituyen un tema prohibido, un tema que no sorprende, no angusti, y al que se da por respuesta alguna frasecita machista u homófoba.

El maltrato que reciben los varones como las mujeres, exige  una mirada a los cambios que se están generando en esta sociedad globalizada, pues se distorsiona la realidad de las  personas maltratadas.

Por una cuestión cultural o un falso machismo, estos hombres se niegan la posibilidad de trabajar y superar estos aspectos que los lastiman tanto y es la misma sociedad quien no les ha dado un lugar en la misma porque son víctimas del autoritarismo.

El varón está siendo desplazado del lugar de proveedor de los bienes de la familia. Al verse disminuido su salario o quedar sin empleo, aparece una situación que daña su autoestima y aumenta la agresión de la familia hacia él.

El hombre maltratado existe, no es un concepto fantasioso, una nueva expresión ni símbolo. El maltrato a hombres es una realidad, igual de cruel y feroz que el maltrato a mujeres. No hay ni debe existir diferencia alguna.

Pero la sociedad y las leyes hechas a la medida, no ha mantenido un concepto de violencia intrafamiliar, que englobe todos los maltratos que tienen lugar en el seno de una  familia, sin distinguir el sexo de la víctima.

Porque la sociedad del nuevo milenio, nacional e internacional, debe acabar con los estereotipos; porque en esta nueva sociedad, globalizada, ya no caben los cavernícolas golpeadores, pero tampoco las princesas indefensas.

P.D. Del 2007 al 2015, los servicios públicos capitalinos han interrumpido 138 mil 792 embarazos, informó la directora de Ipas México, Raffaela Schiavon.

¿Por qué si el embarazo NO es una enfermedad entonces el sector salud del DF, dispone de millones de pesos de los impuestos para la práctica de abortos?

Si de manera legítima y legal activistas, líderes sociales y miles de mujeres, pelearon por la independencia, autonomía e individualidad de su cuerpo, pues entonces ya va siendo momento de que esas mismas mujeres, con esa misma conducta aguerrida, ya paguen la práctica de sus abortos, ¿o es mucho pedir?

                           @aperezguardado      

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